Para cada estilo de cerveza, un vaso con estilo

Nadie sabe en realidad cuantas marcas de cerveza existen. Los expertos dicen que hay tantas, como suficientes para probar una diariamente y durante 27 años no terminar de probarlas todas. Así que tenemos mucho trabajo por delante.

Por otro lado hay decenas de estilos distintos. De manera reconocida, la cifra es de alrededor de 140 estilos, por mencionar algunos cuantos, encontramos cervezas estilo: Abbey ale, Barley Wine, Golden ale, Porter, Scotch, Stout, Witbier, Weissbier, Kristal Weizen, Bock, Malzbier, Pilsener, Kriek, Steam Beer, Cask ale, Dunkel, Rauchbier, Indial Pale Ale.

Pero así como hay decenas de estilos y miles de marcas, hay miles de vasos para las cervezas. El estilo de vaso a utilizar depende del estilo de la cerveza, ya que cada estilo posee cualidades únicas propias del estilo, que son importantes resaltar. Y así mismo cada marca diseña el vaso que explote al máximo las cualidades únicas de la cerveza.

El diseño del vaso puede hacer que la cerveza conserve mucho más tiempo la espuma, que se caliente más lentamente, que los olores lleguen más rápido o más despacio, que se destaque el brillo y color de la cerveza, que el gas añadido se escape más lentamente y un largo etc.

Debido a que el gusto es un sentido que funciona gracias al olfato, es muy importante siempre e inequívocamente tomar la cerveza es un vaso o copa, jamás directamente de la botella. Ya que el cuello tan pequeño de la botella no liberará los aromas del líquido, además de que la cerveza se calentará rápidamente y no nos permitirá apreciar las cualidades como los olores, la espuma, la textura, brillantez y color de nuestra cerveza.

En cuanto a los tipos de vaso, no hay como tomar la cerveza en el vaso original de la marca. Pero si esto no fuera posible, escojamos el vaso más adecuado de acuerdo al estilo.

Para las cervezas suaves y refrescantes, especialmente las tipo pilsen, un vaso tipo flauta es el más adecuado, ya que permite lucir la brillantez y el dorado del refrescante líquido y al ser el vaso alto frena la liberación del gas carbonatado que da provee una sensación refrescante al ser bebido.

Para cervezas dulces y aromáticas, como muchas de las cervezas belgas, o de frutas o de alta graduación alcohólica, y que producen mucha espuma, una copa redonda, de boca ancha es bastante adecuada. Esta copa nos permitirá percibir al máximo los aromas de la cerveza, y podremos percibir el olor dulce de la malta, el olor del tueste, el olor flora y/o frutal del lúpulo y de especias y frutas añadidas.

Una Pinta tipo inglesa, será adecuada para cervezas refrescantes de espuma media por ejemplo. Y para las cervezas Weizen o de trigo los inconfundibles vasos alargados altos que detienen el escape del gas carbónico, que mantienen al sabor a fenol de este estilo de cervezas y que lucen al máximo las características visuales del líquido.

Y finalmente no olvidemos la típica jarra alemana, que además de lucir y conservar adecuadamente el líquido, nos permite brindar fuertemente y chocarlo agresivamente con el de nuestro compañero bebedor.

Así que reitero, jamás bebas cerveza de la botella, y siempre busca el vaso más adecuado que hará que tu cerveza sepa aún mejor.

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