La cerveza de la felicidad

Nunca la cerveza dio tanta felicidad como a Thierry Neuville en el Rally de México. El piloto belga del equipo Hyundai tuvo muchos problemas a lo largo de la carrera, pero cuando su coche se paró en el último tramo de la etapa por una fuga en el radiador, se mascó la tragedia.

Neuville y su copiloto taparon dicha fuga y echaron todo el agua del que disponían al circuito de refrigeración, pero no fue suficiente para enfriar el coche.
Sin embargo, el belga mantuvo la calma y miró a su alrededor. Entre el desértico paraje oteó a un espectador disfrutando de una botella de cerveza, y Neuville debió pensar que lo que es bueno para refrescar un cuerpo, también debe serlo para un motor. Así pues, sin perder el tiempo, tomó prestada la botella y la vació en el depósito de refrigeración.

Como por arte de magia, el Hyundai i20 de Neuville volvió a la vida y llevó a Neuville hasta un histórico podio, el primero en la historia del recién creado equipo Hyundai, debutante en el World Rally Championship esta temporada. «Hubo una manguera que se perforó y casi arruina todo. Fue muy estresante, pero mantuvimos la calma», dijo Neuville sobre el incidente.

El piloto no creía que su solución improvisada fuera a permitirles ni siquiera llegar a meta, pero lo hizo, y además en una meritoria tercera posición. «Cuando vi que nos quedaban 25 kilómetros para llegar, pensé que era el fin. Pero la temperatura del motor bajó y vimos que podíamos acabar», relató Neuville tras la carrera.

Fuente: Marca.com

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